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Qué son las deudas
Qué son las deudas
Cuando la gente cae víctima de problemas
financieros, sus dos respuestas más frecuentes son los préstamos de consolidación
y la
bancarrota.
Mucha gente desconoce que cada una de esas alternativas puede significarle nuevas
y muy serias dificultades para su futuro y que, a menudo, estas son apenas soluciones
temporales.
Son numerosos los casos de personas que contraen
un préstamo para consolidación de deuda, que luego se encuentran más endeudadas
y con dificultades financieras aún mayores. Por atrayente que parezca consolidar
todas sus deudas en un solo pago, los préstamos de consolidación no reducirán el
monto adeudado y bien podría ser que usted nada más esté transformando una deuda
sin garantía en una deuda garantizada. Muchos deudores descubren, demasiado tarde,
que no pueden continuar pidiendo prestado para salir de sus deudas.
Hay dos tipos de préstamos de consolidación,
los préstamos con garantía y
los préstamos sin garantía.
En un préstamo con garantía, el "prestatario"
se compromete a entregar una propiedad (garantía) al "acreedor". Si el "prestatario"
no puede pagar el préstamo, podría poner en peligro sus pertenencias. Usar su vivienda
o auto como garantía para obtener un crédito puede ser un gran error.
Si usted y su familia tienen luego severas dificultades
económicas y no pueden cumplir con los pagos de su préstamo, el banco les quitará
su vivienda o su vehículo. Los consumidores que recurren a la ayuda de un préstamo
confrontan, a veces, problemas adicionales.
Por ejemplo, los préstamos para consolidación de deudas pueden tener gastos elevados
ocultos y quizá requieran que ponga su vivienda como garantía. Una compañía inescrupulosa
podría tergiversar los términos de esos contratos y es posible que el prestatario
no esté siquiera al tanto de que podría perder su casa. Nadie debería situarse en
la posición de que debe arriesgar todo lo que posee a fin de liquidar sus deudas.
Un
préstamo sin garantía no tiene el respaldo de un activo, como una vivienda
o un automóvil, que el acreedor puede embargar en caso de incumplimiento de pagos.
Los
préstamos sin garantía pueden incluir dinero obtenido a crédito de una
compañía financiera con la que no se firma un contrato de caución o fondos prestados
de amigos o familiares, al igual que préstamos para educación, tarjetas de crédito
(fijo o renovable) o facturas legales, médicas o contables. Los préstamos sin garantía
también pueden tener altas tasas de interés y cobrar hasta 30% por este concepto.
