Días feriados
Guía para sobrevivir a las festividades
Elegir celebrar las
festividades de manera simple puede ser una experiencia enriquecedora,
cualquiera sea la razón de su decisión. Para disfrutar toda la magia de estos
días usted necesita ponerle alas a la fantasía, no salir a derrochar su dinero.
No piense que sus hijos se sentirán tristes porque hay que ajustar los gastos
este año. Recuerde que para los niños todos los preparativos para las
festividades son más importantes que cualquier otra cosa.
Es el espíritu festivo y todo el proceso previo lo que genera la alegría en los
niños. Cultivar el espíritu de las fiestas es como creer en los cuentos de
hadas, se necesita una dosis de bondad de pensamiento y una visión llena de
optimismo. No piense en términos de "no tenemos, no podemos pagarlo"; en su
lugar, prepare el regalo más lindo de todos, los recuerdos. Los recuerdos nunca
se rompen ni envejecen; son aquello que usted y su familia podrán atesorar por
siempre.
Por ejemplo:
- Salga de paseo con su familia siempre que puedan. La naturaleza nos permite poner los pies sobre la tierra y nos ofrece un sentido de pertenencia en el mundo. Disfrutar una caminata con la familia, un divertido paseo en trineos, asar malvaviscos junto a familiares y amigos son todas diversiones para las que no necesita prácticamente dinero, nos llenan con el encanto de la estación y nos iluminan el alma.
- Cuéntele a sus hijos sus recuerdos favoritos de Navidad o Jánuca. Visite la biblioteca de su ciudad y elija libros para leerles una historia nueva todas las noches durante la semana previa al gran día. Las bibliotecarias pueden ayudarlo a elegir las mejores colecciones de libros para las fiestas.
- Cántele a sus hijos y a sus amiguitos todas sus canciones favoritas de Navidad y Año Nuevo. Reúnanse con sus familiares y amigos, practiquen juntos, y canten sus villancicos en algún hogar de ancianos, hospital, refugio para desamparados, y en distintos lugares de su vecindario. Se sentirán todos maravillosamente bien.
- Cenen y lean historias bajo la luz de las velas, y perfume toda su casa con las aromas de la estación, sus hijos nunca olvidarán esa mágica sensación. La luz de las velas tienen un mágico efecto tranquilizante, logrando que los niños inquietos y llorosos tengan una mirada más calma y comiencen a hablar más suavemente. Si tiene una chimenea, encienda el fuego y apague todas las luces. Canten o narren historias, preparen palomitas de maíz, beban chocolate caliente, siéntense arropados todos juntos y disfruten del espíritu festivo.
