Prácticas justas para el cobro de deudas
Ley de prácticas justas para el cobro de deudas
Generalidades
Las prácticas abusivas en
el cobro de deudas contribuyen a aumentar la cantidad de bancarrotas personales,
la inestabilidad matrimonial, la pérdida de empleo y las violaciones a la
privacidad de las personas. La Ley de prácticas justas para el cobro de deudas
(FDCPA, sigla en inglés) se promulgó en 1996, para proteger al consumidor de los
agentes de cobranzas.
Antes de que se aprobara la Ley de prácticas justas para el cobro de deudas
(FDCPA, sigla en inglés), había abundantes evidencias de la utilización de
prácticas abusivas, engañosas e injustas para la recuperación de adeudos por
parte de muchos agentes de cobranzas.
El propósito de la FDCPA es:
- Eliminar las prácticas abusivas para el cobro de deudas por parte de los agentes de cobranzas.
- Garantizar que aquellos agentes de cobranzas que se abstienen de utilizar prácticas abusivas para la recuperación de adeudos no se encuentran en desventaja ante sus competidores.
- Promover medidas gubernamentales sistemáticas para proteger a los consumidores de los abusos en la cobranza de deudas.
Un agente de cobranzas es
alguien, distinto del acreedor, que regularmente se encarga de la recuperación
de adeudos a nombre de otros.
¿Cómo puede un agente de cobranzas comunicarse con usted?
Un agente de cobranzas
puede comunicarse con usted en persona, por correo, por teléfono o por
telegrama. Sin embargo, no puede hacerlo en horarios o lugares inconvenientes,
como por ejemplo antes de las 8 a.m. o después de las 9 p.m.
Un agente de cobranzas no puede ponerse en contacto con usted durante su horario
de trabajo si su empleador no lo autoriza. Tampoco puede comunicarse con usted o
con un tercero si el agente sabe que usted ha contratado un abogado.
¿Puede usted impedir que le contacte un agente de cobranzas?
Sí, usted puede impedir que un agente de cobranzas le llame, notificándoselo por escrito dentro de los 30 días posteriores al primer contacto. Una vez que usted le diga a un agente de cobranzas que no debe llamarle, ese agente no puede volver a hacerlo, salvo para notificarle que no habrá más llamadas de su parte.
