Matrimonio
Divorcio y crédito
Existen dos tipos
diferentes de cuentas de crédito, individuales y conjuntas. Cuando solicite un
crédito, sea una tarjeta de crédito, préstamo bancario, o hipoteca, se le
preguntará si desea abrir una cuenta conjunta o individual. (Incluso si usted
abre una cuenta individual, puede habilitar a otra persona como usuario de su
cuenta).
Cuando solicite una cuenta individual, el prestamista considerará solamente sus
ingresos, activos e historial de crédito. Si recibe la aprobación para una
cuenta individual, usted se convierte en el único responsable de cancelar la
deuda, incluso estando casado. La cuenta aparecerá en su reporte crediticio y
podrá aparecer en el reporte crediticio de cualquier usuario autorizado.
Para fines impositivos, en los estados donde rigen las leyes de bienes
gananciales (o matrimoniales) los ingresos son considerados propiedad de ambos
cónyuges en forma equitativa, independientemente del cónyuge que recibió
efectivamente tales ingresos. Si usted vive en un estado donde se aplican tales
leyes, probablemente ambos cónyuges serán responsables de las deudas de
cualquiera de ellos, y las deudas posiblemente aparezcan en el reporte
crediticio de cada uno de los cónyuges. Asegúrese de leer las normas de cada
estado en particular para conocer las diferencias. Actualmente, en los
siguientes estados rigen las leyes de bienes gananciales o matrimoniales:
Arizona, California, Idaho, Louisiana, Nevada, New Mexico, Texas, Washington, y
Wisconsin.
En el caso de los cónyuges con pocos o sin ingresos, puede ser difícil obtener
un crédito o aprobación para un préstamo, si el otro cónyuge no aparece como
cofirmante de la solicitud. Si usted logra abrir una cuenta, sin embargo,
asegúrese de ir construyendo un historial de crédito sólido cumpliendo con todos
los pagos puntualmente.
Cuando solicite una cuenta conjunta, el prestamista considerará los ingresos,
activos e historial de crédito de ambos cónyuges.
Incluso si solamente uno de los cónyuges administra el dinero y paga las
facturas, ambos cónyuges son responsables de garantizar el pago de una deuda
conjunta. Todo prestamista que informe sobre el historial de crédito de una
cuenta conjunta debe informarlo en nombre de ambos si la cuenta se abrió después
del 1 de junio de 1977.
Una solicitud de crédito conjunto combina los recursos financieros de dos o más
personas y permite al acreedor potencial sentirse más seguro además de aumentar
las probabilidades de la aprobación del préstamo o tarjeta de crédito. Tenga en
cuenta, de todos modos, que cada persona que solicitó la cuenta conjunta es
legalmente responsable de pagar al acreedor todo el monto de la deuda. Esto se
aplica incluso si una sentencia de divorcio establece que uno de los cónyuges es
responsable del pago de una deuda. Un cónyuge anterior puede afectar
negativamente el historial de crédito de su cónyuge en una cuenta conjunta al
retrasarse en el pago, exceder el límite de crédito, o al pagar menos del monto
mínimo adeudado.
Si abre una cuenta, individual o conjunta, puede habilitar a otra persona como
usuario de su cuenta. Muchas veces, la gente autoriza a un familiar a utilizar
la cuenta. Está bien, pero recuerde que usted sigue siendo el responsable ante
el acreedor por el pago del saldo total. Si autoriza a su cónyuge o a otra
persona, a utilizar su cuenta individual, un acreedor que informe sobre su
historial de pago a agencias de reporte crediticio enviará informes sobre la
cuenta a nombre suyo y a nombre del usuario autorizado. Usted, sin embargo, es
el único responsable del pago de la deuda, no el usuario autorizado. (Estas
cuentas generalmente se abren para fines prácticos. Son útiles para las personas
que probablemente no califican para un crédito por sí solas, como los
estudiantes).
Información
básica sobre el divorcio y su crédito
Aunque el fin de un
matrimonio supone una situación devastadora, las consecuencias financieras
pueden ser igualmente angustiantes, e incluso pueden ser más duraderas. Tres de
cada cuatro personas divorciadas contraen nuevas nupcias a los tres años, pero
generalmente necesitan mucho más tiempo para liberarse de la deuda generada por
un divorcio, ni que hablar de la reconstrucción de una clasificación de crédito.
- Si planea divorciarse, preste especial atención a las cuentas de crédito conjuntas, como hipotecas, préstamos sobre valor acumulado de la vivienda, y tarjetas de crédito.
- Solicite a los acreedores cerrar las cuentas conjuntas; luego intente transformar o reabrir las cuentas únicamente a su nombre.
- Las cuentas de crédito conjuntas son responsabilidad de ambos cónyuges, incluso si una sentencia de divorcio establece que uno sólo de los cónyuges es responsable de saldar la cuenta conjunta. Los acreedores no son parte de los acuerdos de divorcio, entonces es su responsabilidad verificar que su cónyuge cumpla sus obligaciones conforme a la sentencia.
- Su crédito sufrirá las consecuencias si sus cuentas conjuntas no se pagan puntualmente todos los meses. Si, por ejemplo, su ex paga sus gastos con una tarjeta de crédito conjunta y luego se niega a cancelar el saldo, esta deuda aparecerá en su reporte crediticio evitando probablemente que usted pueda obtener créditos o préstamos adicionales.
