Compra de viviendas
Evite la ejecución hipotecaria
Fraude hipotecario o programas de cesión-arrendamiento.
Uno de los métodos menos escrupulosos para "ayudar" a los propietarios a
conservar sus hogares es el fraude hipotecario o los programas de
cesión-arrendamiento. La persona que le dice que va a solucionar su problema se
ofrece a ponerlo al día en sus pagos encargándose de pagar la deuda durante un
período de tiempo mientras usted continúa "arrendando" la vivienda.
Sin embargo, el contrato generalmente contiene cláusulas estrictas, por ejemplo,
si usted se atrasa un día en el pago mensual, la vivienda deja de pertenecerle.
O bien, quizás lo que usted realmente haya firmado con ese comprador es un
préstamo hipotecario con la oportunidad de volver a comprar la vivienda según
términos que exceden completamente su capacidad de pago. Cualquiera sea la
alternativa, usted pierde...
Tenga sumo cuidado si alguien le ofrece una solución fácil para su problema de
ejecución hipotecaria. Cuando atraviesa esta situación, usted se convierte en un
prestatario de alto riesgo. Su prestamista no lo liberará fácilmente, ¿por qué
razón lo haría otra persona?
Observaciones sobre las renuncias: usted puede renunciar a la propiedad
de un inmueble al firmar un documento legal en el que cede sus derechos a otra
persona. Esto no lo libera de su compromiso con el prestamista. Solamente lo
deja sin derechos sobre la propiedad. No renuncie a su propiedad si no puede
conseguir un abogado que revise los documentos por usted.
Escritura en
sustitución de embargo hipotecario
Con la escritura, usted básicamente le devuelve la vivienda al prestamista. Al
hacerlo, usted puede minimizar los gastos de la ejecución hipotecaria. Pero en
su reporte crediticio aparecerá esta "escritura en sustitución de embargo
hipotecario", la cual es prácticamente tan negativa como una ejecución
hipotecaria.
Bancarrota
En algunos estados y en algunas situaciones, presentar una declaración de
bancarrota puede retrasar o detener el proceso de una ejecución hipotecaria.
Debido a que las leyes de bancarrota varían de estado en estado, una buena idea
es consultar con un abogado lo antes posible si usted considera que esta vía
puede ser la necesaria.
