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Fundamentos presupuestarios

Información y documentación que necesita reunir

Guarde los siguientes documentos en un lugar conveniente: testamento, fideicomiso, y cartas de instrucción; pólizas de seguro de vida; información sobre cuentas IRA y planes de jubilación; certificados de nacimiento; documentos de baja de servicios militares; licencia matrimonial; escrituras sobre bienes que son propiedad de su cónyuge; inscripciones de vehículos para vehículos motorizados, caravanas, y vehículos recreativos; recientes estados de cuentas financieras y bancarias; recientes declaraciones de impuestos; documentos de préstamos, incluyendo hipotecas y otros préstamos; haga una lista de todas las deudas por pagar, hasta la fecha del fallecimiento, como facturas de tarjetas de crédito y servicios públicos. Haga copias de la última factura recibida inmediatamente después de la fecha de fallecimiento; tarjetas de seguridad social; estados financieros o lista de activos a la fecha del fallecimiento. Haga entre 10 y 15 copias del certificado de fallecimiento de su cónyuge para la Administración de seguridad social, acreedores, aseguradoras, y demás instituciones para que usted pueda cambiar el nombre de las cuentas donde sea posible o cobrar cualquier monto de dinero que se le adeude.

El interrogante sobre la sucesión del patrimonio de su cónyuge

La sucesión es el proceso legal donde un tribunal determina la validez de un testamento o declara la inexistencia de un testamento, y organiza la distribución de los activos a los beneficiarios designados en el testamento o según lo determine la ley en caso de ausencia de testamento.

Probablemente usted no deba iniciar los trámites sucesorios por el patrimonio de su cónyuge. Incluso si el proceso de sucesión no es necesario, la mayoría de los estados exigen que usted presente el testamento (ante el tribunal sucesorio o la oficina de registro del condado) dentro de un determinado período de días a partir del fallecimiento de su cónyuge. Llame al tribunal sucesorio o contacte un abogado.

El proceso de sucesión no es necesario en las siguientes situaciones:


En caso de ser necesario iniciar los trámites sucesorios, comuníquese con un abogado especializado en la materia. Este profesional será una guía para realizar los trámites sucesorios del patrimonio de la manera más simple y económica.

Pago de impuestos

Como regla general, los bienes recibidos como herencia son libres de impuestos sobre la renta y de los impuestos sobre los bienes del patrimonio de la sucesión. Una excepción importante son los fondos de jubilación en planes calificados, como cuentas MSA, planes 401 (K), 403(b) o cuentas IRA. Para evitar el pago inmediato de impuestos sobre la renta por fondos de jubilación, asegúrese de revisar sus opciones para acordar una refinanciación o recibir pagos periódicos.

Durante el año en que se produce el fallecimiento de su cónyuge, usted continúa recibiendo deducciones estándar y tasas por declaraciones de impuestos conjuntas favorables. Si una sucesión fuera necesaria, y el caudal hereditario tuviera suficientes ingresos, probablemente sea necesario presentar una declaración de impuestos sobre la renta. Caso contrario, los ingresos obtenidos luego de la fecha de fallecimiento son simplemente informados por los beneficiarios de los activos.

Una declaración de impuestos sobre los bienes del patrimonio de la sucesión tiene que ser presentada ante el IRS si el patrimonio (incluyendo bienes sucesorios y no sucesorios) exceden los $600,000. Algunos estados tienen impuestos sobre la herencia. Consulte con un contador en relación a los impuestos sobre la renta, sobre el patrimonio de la sucesión o sobre la herencia y/o declaraciones que deben ser presentadas.

Pague sólo las facturas que debe pagar

Antes de pagar cualquier factura, determine si corresponde a una deuda suya, de su cónyuge o a una deuda conjunta. Usted es responsable de pagar sus deudas y sus deudas conjuntas. Usted no es responsable de pagar las deudas de su cónyuge, pues el patrimonio de su cónyuge pagará tales deudas.

Los contratos de préstamos que usted firmó junto con su cónyuge, las tarjetas de crédito a nombre de ambos o utilizadas en forma conjunta, impuestos sobre la propiedad correspondientes al patrimonio de ambos, y los gastos domésticos son ejemplos de deudas conjuntas. Las facturas de hospitales, gastos funerarios, y gastos legales generados como consecuencia del fallecimiento de su cónyuge son deudas patrimoniales.

Usted debe seguir pagando sus cuentas y cuentas conjuntas; asimismo, puede utilizar su dinero, y el dinero de las cuentas conjuntas, además de los fondos que usted recibe en forma directa sin iniciar trámites sucesorios para pagar sus cuentas y cubrir todos sus gastos diarios. Usted no debe disponer de o gastar los activos que están a nombre de su cónyuge y que son objeto de una sucesión. No se olvide del beneficio único de $255 pagado por seguridad social. Si tiene pocos ingresos o activos porque están sujetos a una sucesión, cuando los trámites sucesorios comienzan usted tiene derecho a una "asignación de viudez" mensual del caudal hereditario.

Planifique para el futuro

Es muy difícil mirar hacia el futuro cuando se produce la muerte del cónyuge, sin embargo, pensando en su bienester y en el de su familia es necesario planificar para el porvenir.

Planficación para incapacidad: ¿si usted llegara a sufrir una incapacidad/discapacidad, alguien tiene un poder legal duradero o un poder legal duradero para decisiones sobre el cuidado de la salud que puedan ayudarlo?

Planificación patrimonial: examine su testamento o fideicomiso. Probablemente usted debiera considerar un fideicomiso revocable para evitar la sucesión a su muerte.

Planificación financiera: ¿tiene usted suficientes ingresos para el presente y el futuro? ¿Debería usted aceptar una distribución de los fondos de jubilación a través de un pago único o pagos a plazo? Si usted toma esta decisión tenga cuidado de cualquier consecuencia desagradable por impuestos sobre la renta.

La muerte de un ser querido nunca es una experiencia fácil de sobrellevar, sin embargo, usted debe hacerse cargo de la situación financiera cuando se produce la muerte de su cónyuge o las consecuencias pueden ser devastadoras. Desafortunadamente, todos los días quienes pierden a sus cónyuges también pierden millones de dólares a través de impuestos innecesarios, gastos excesivos por sucesiones y caudales hereditarios, litigios, malas inversiones, y hábiles estafadores.

No permita que nadie se aproveche de usted; consulte con los familiares, amigos y profesionales adecuados para que le ayuden a elaborar un plan sensato con el que pueda proteger sus finanzas. Al menos su conciencia estará tranquila pensando que tomó las decisiones acertadas en relación a su futuro financiero. Será reconfortante para usted y su familia saber que el dinero que tanto les costó ganar se encuentra a buen resguardo, generando ganancias en su beneficio y disponible por si lo necesita para una situación de emergencia, para sus gastos diarios o para su placer.


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